Se está produciendo un gran revuelo en los periódicos y en las redes sociales como consecuencia de las diferentes denuncias que están saliendo a la luz por presuntos abusos y acosos sexuales realizados por  grandes estrellas y productores de Hollywood a lo largo de los últimos años, lo que ha animado y empoderado a muchas mujeres y también algunos hombres, a denunciar esas situaciones  de acoso sexual sufridas tanto en el entorno laboral como en el personal.

Lo que no se está diciendo y creo que es interesante que se conozca, es que la mayoría de los abusos sexuales se dan dentro del ámbito familiar y de conocidos,  es decir,  de personas de ese entorno llegando a alcanzar entre un 70 y un 80% de ese tipo de denuncias.

Mientras se abre una caza de brujos y brujas a través de las redes sociales y las denuncias cada vez van aumentado mas y mas sobre todo por parte de las mujeres de todo el mundo que con la etiqueta #yo también están tratando de sacar a la luz todos esos abusos principalmente en el ámbito del cine, la televisión, la moda e incluso  dentro del parlamento europeo y británico.

Por eso, me llama mucho la atención que aquí en España se esté pasando casi de puntillas sobre este asunto, es como si el concepto de depredador sexual, abusador o acosador sexual, no existiese o nadie lo hubiese padecido en sus diferentes ámbitos laborales, definiéndolos como personas que se aprovechan de una  posición de poder sobre otros en situación de inferioridad.

Y yo ingenuamente me pregunto:

1.- Nuestras actrices y actores, ¿nunca han recibido propuestas sexuales sobre todo al inicio de sus carreras profesionales, en cine o televisión? ¿nadie?

2.- En al ámbito de la música y de las compañías discográficas, tampoco se da este tipo de conductas entre los neófitos, para poder grabar un disco o realizar una gira? No se reciben algún tipo de propuesta indecente o con claras connotaciones sexuales?

3.- Y en el teatro y en los musicales que tan de moda están ahora, tampoco?

4.- En los cuerpos de baile y en las compañías de danza, para ingresar en los mismos, nada de nada.

5.- Y en el mundo de la moda y del glamour, de las pasarelas de Paris, Londres, Milán, Madrid…

5.- En el ámbito empresarial e incluyo aquí a todos los sectores, ¿ningún jefe, director, o alto ejecutivo ha realizada algún tipo de propuesta deshonesta a su secretaria o a su subalterna o al aprendiz de turno?

6.- Y en los medios de comunicación, periódicos, revistas, radios, televisiones con los becarios y becarias e incluso con otra gente o profesionales, ¿nadie se ha sobrepasado en sus atribuciones?

En fin a mí me resulta difícil que nada de esto haya ocurrido en España, pero si no hay denuncias y nadie suscribe la famosa etiqueta pues habrá que dar por bueno, o que aquí eso no existe o que el miedo al escándalo y a posibles represalias hace que prefiramos mantenernos callados.

Ayer en el periódico el mundo 4/11/2017 la periodista Lucia Méndez cuenta una pequeña anécdota al hilo de este asunto referente a los periodistas becarios cuando un Jefe de Redacción de un gran medio español cuando estos se presentaban les decía a sus acólitos “que se vayan lavando que ahora voy”. Como veis la frase no merece el menor comentario, pero al parecer es lo que hay o por o menos lo que había.

El asunto es muy complejo y por supuesto no se puede banalizar porque cuando estos abusos se producen la víctima que siempre es la parte más débil, no suele tener capacidad para  denunciar o no se atreve por las consecuencias y la poca credibilidad que se le puede dar y solo cuando es más mayor, está asentado en su profesión y no tiene nada que temer, es cuando se puede atreve o permitir el lujo de  realizar estas acusaciones, que es fácil que le hayan dejado un trauma difícil de superar.

En España el principal problema que tenemos es el de la prescripción del delito ya que a partir de la mayoría de edad (18 años) se tienen entre 5 y 15 años depende de la gravedad del hecho, para denunciar esos abusos y después el delito si lo hubiese, ya no puede ser perseguido por lo tanto es un dato que hay que tener en cuenta para que luego no se nos produzca una gran frustración al ver que después de denunciar, la justicia nos responda que lo teníamos que haber hecho antes y que ahora el presunto abusador no tiene ningún tipo de responsabilidad penal que exigirle.

Muchas ONG y juristas están a favor de que esta clase de delitos no prescriban y se puedan perseguir durante toda la vida, pero por el momento nuestro código penal no se ha modificado en ese aspecto y algunos juristas abogan por  un aumento de los años para denunciar y que se ampliase este plazo  hasta los 20 años una vez alcanzada la mayoría de edad

Un tema complicado y desagradable pero que no debemos dejar al margen si queremos que se castigue a los abusadores y que no tenemos que olvidar que es en el seno de la familia y de los allegados a la misma donde más porcentaje se da de este tipo de abusos.

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