La vuelta de las vacaciones, suele traer a veces pequeñas o grandes sorpresas, una de ellas es el hecho de descubrir que ya no estamos a gusto con nuestra pareja, que estamos desengañados, que al cabo de los años las cosas no funcionan como nos habíamos imaginado, que estamos cansados y que hemos decidido iniciar una nueva vida o cambiar la que tenemos sin que necesariamente tenga que haber una tercera persona por medio, así que con un ánimo meramente divulgativo os ofrezco una serie de consejos o razones para que las tengáis en cuenta si al final decidís por el motivo que sea separaros o divorciaros al objeto de tratar de minimizar los efectos que una decisión de ese tipo suele acarrear para todas las personas involucradas.

1.- No se precipite en la decisión, a veces un periodo de  reflexión viene bien e incluso es posible que se pueda retomar la relación aunque yo en particular, pero es una opinión muy personal soy bastante escéptico al respecto.

2.- No se deje llevar por la visceralidad y piense las cosas de manera racional. Una separación o un divorcio conllevan no solo un proceso legal sino también un proceso emocional, psicológico y personal que van a vivir tanto la pareja que toma la decisión como los hijos de esta.

3.- Si puede llegar a alcanzar un acuerdo con su pareja sabiendo que en estos casos ambos pierden para que ambos ganan, se evitará muchos quebraderos de cabeza. Una decisión de mutuo acuerdo frente a una contenciosa les ahorrar tiempo y dinero y generará un clima de diálogo y distensión entre los protagonistas y sus descendientes permitiendo que cada uno asuma mejor la nueva situación que se va a crear.

4.- Si tiene hijos menores piense en ellos y no en Vd., ellos no tienen ninguna culpa de sus desavenencias y deberían vivir al margen de las mismas y con el claro sentimiento de que tanto su padre como su madre les van a seguir queriendo. No trate de poner a sus hijos en contra del otro progenitor es decir no trate de utilizarlos ya que se trata, de que todos tengan (aunque cueste) buenas relaciones entre si, ya que eso mejorará la convivencia que quieras o no va a tener que seguir.

5.- Si ambos son responsables y están implicados en la educación y desarrollo de sus hijos, solicite la custodia compartida, es dura y exige mayores compromisos pero a la vez es más satisfactoria y no deja a nadie al margen de las obligaciones familiares por el hecho de haberse separado.

6.-Si puede no escatime en la pensión para sus hijos, al final se lo agradecerán.

7.- Si también puede, tampoco se pelee por el pago de gastos extraordinarios (excursiones, campamentos, actividades extraescolares), eso sí deberá consensuarlo con la otra parte y seguro que sus hijos también se lo agradecerán

8.-  Recuerde que hubo un momento de sus vidas en el que se quisieron y el hecho de que las cosas no hayan salido como habían planeado no quiere decir que se tengan que odiar eternamente y sobre todo porque tienen una serie de obligaciones compartidas con respecto a sus hijos y que no las va a poder obviar.

9.- No se haga mala sangre si en el domicilio familiar se ha quedado a vivir su mujer y sus hijos, eso está establecido por ley, pero la vivienda es de los dos (si se casaron en régimen de gananciales que es lo que hace la mayoría de la gente) y mírelo como que tiene un fondo de pensiones para el día de mañana cuando los menores se  emancipen (aunque no se lo crea al final ocurre) y se pueda vender la casa y repartir el precio de la venta.

10.- En general después de una separación o divorcio y si hay hijos menores va a tener que seguir manteniendo relaciones con ellos durante otros 10,15 0 20 años como mínimo, así que es mejor hacerlo en buen armonía que peleándose todos los días, su salud se lo agradecerá.

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