CUIDADO CON EL SEXTING

En la situación tan complicada en la que nos encontramos y en la que por el momento vamos a seguir, advertía el otro día en un post de los peligros que podía tener la pornografía , ya que plataformas muy potentes como Pornhub, estaban abriendo gratuitamente todo su contenido como consecuencia del confinamiento que estamos  sufriendo, lo cual podía ser un problema para los chavales sobre todo los adolescentes puesto  que tenían barra libre para ver cosas que a lo mejor no deberían cotillear y eso lo deberían saber los padres.

Hoy voy a referirme a otra práctica muy extendida entre los jóvenes tanto chicos como chicas que me imagino que la mayoría de los padres conocerán o deberían conocer y que se llama SEXTING.

Definición:

“Acción de difusión o publicación de contenidos de tipo sexual que han sido generados voluntariamente por su autor por medio de dispositivos electrónicos, pero sin el consentimiento de la persona afectada”

Este hecho al que ahora nos vamos a referir viene recogido en el Código Penal en su artículo 197.7 y está castigado con pena de prisión de entre tres meses y un año. Es decir no es ninguna tontería.

Por tanto los padres/madres y los menores deberían saber a lo que se pueden exponer en caso de que les acusen de este delito , y en el caso de los jóvenes estos no lo tienen asumido en su cabeza, piensan que el hecho de enviar unas fotos de su novia desnuda o de una amiga a sus colegas, o al revés ,solo son unas risas y que no va a tener ningún tipo de consecuencia. Así que cuidado con esa idea equivocada.

Los chavales jóvenes empiezan a iniciarse en el sexting a la edad de 14 años.

Un estudio de “Save the Children” dice que esa edad (14 años) suele coincidir con la que comenzaron a sufrir SEXTORSION.

Definición:

“Cuando una persona amenaza a otra con difundir material explicito suyo para conseguir algo a cambio”

En estos días de confinamiento en los que los jóvenes pasan mucho rato solos, estudiando, viendo series, chateando con sus amigos, y en los que a veces nos aburrimos, es fácil caer en la tentación, querer hacer una gracia y enviarnos fotos de contenido sexual subido de tono tanto por parte de los chicos como de las chicas.

Ese hecho en sí, no está prohibido, si ambos están de acuerdo, se pueden enviar lo que quieran que nadie se lo va a poder impedir, ahora viven en una situación idílica, están enamorados, se quieren, pero son jóvenes y  volubles, cuando alguno de los dos decida romper la relación, puede ocurrir como en los divorcios y separaciones, que sea de buen rollo o por el contrario que produzca heridas difíciles de curar y se tengan ganas de revancha, de hacer daño, de herir, y que mejor venganza que enviar a los conocidos, a los grupos de WhatsApp, o colgarlo en Instagram aquellas instantáneas más o menos eróticas o subidas de tono que se nos enviaron cuando estábamos enamorados.

Por tanto hay que saber, que compartir contenido explicito en Internet con otras personas, implica un gran riesgo y aunque se presupone en un primer momento que hay confianza y confidencialidad entre las dos partes, esto no siempre se cumple.

En consecuencia la conducta típica de este delito, está en el hecho de difundir, revelar y ceder o compartir, material de contenido íntimo sin autorización de la persona afectada.

Hay que tener cuidado con el reenvío de material de esas características que llega a nuestras redes sociales. Mi consejo es que lo vais a ver (la curiosidad os mata) pero después de verlo y aunque vosotros no seáis los protagonistas, borrarlo y os evitareis muchos problemas.

Jugar con ese contenido puede dar lugar a que seamos victimas como hemos dicho de sextorsion o de grooming (adultos que se hacen pasar por menores en redes sociales con el objetivo de acosarles sexualmente)

Puede dar lugar a problemas de salud, las personas que han sufrido sexting pueden acabar padeciendo trastornos como ansiedad y depresión.

Y a la pérdida de control de lo que se sube a la red. Siempre digo, que si la foto que vas a enviar, se la darías a cualquier persona que fuese a coger el metro, envíala, pero si no, mejor te la guardas para ti.

Otros utilizan la regla del 10 preguntándose ¿me sentiré orgulloso de esta foto cuando la vuelva a ver dentro de 10 horas?,¿10 días? ¿10 años?, si tu respuesta es sí, haz como en el metro, envíala.

Por último como hemos dicho al principio hay una responsabilidad penal ya que se entiende (aunque hay discusiones doctrinales al respecto) que el delito se comete no solo por enviar, sino también por reenviar, aunque no conozcan de nada a la persona y aunque la victima diera un su día el consentimiento para la grabación.

La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) ha lanzado una iniciativa bajo el lema “Por todo lo que hay detrás” cuyo objetivo es denunciar fotografías, videos, o audios de contenido sexual o violento difundidos sin el consentimiento de las personas afectadas a través de su canal prioritario de la Agencia. Una campaña en la que se difunden tres historia reales que empezaron con el reenvío de este tipo de material y que acabaron en acoso, suicidio e ingreso en prisión.

Así que y volviendo al inicio del artículo “Cuidado con el sexting”

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