Vacaciones en familia

Un año más llega la época estival y la mayoría de nosotros está deseando disfrutar de unas merecidas vacaciones si es que se las puede permitir a pesar de las buenas perspectivas que según el gobierno se nos vienen encima. Eso si, no todo es de color de rosas, en esta época surgen infinidad de problemas  al convivir durante las 24 horas cosa a la que no se suele estar acostumbrado entre las parejas casadas y no casadas y que luego pasan factura en Septiembre que es uno de los meses en donde más demandas de separación y divorcio se producen.

Además si estamos divorciados o separados también tenemos el problema del disfrute de las vacaciones con los niños que estarán unos días con el padre y otros con la madre y deberán acomodarse al régimen vacacional que figure en la sentencia lo que conlleva muchas veces debido a la rigidez de los progenitores no pocos problemas. Yo aconsejo siempre que seamos flexibles sobre todo en beneficio de los menores que no tienen ninguna culpa de los problemas de sus progenitores y que muchas veces se ven en el medio de la tormenta sin comerlo ni beberlo, reitero como casi siempre digo, en estos temas en concreto más racionalidad y menos visceralidad.

Ahora vamos con un tema más concreto y que les suele pasar a los padres/madres divorciados o separados y que es, si podemos entender que el campamento de verano al que mandamos a los niños y que lo ha decidido solo uno de los padres lo podemos considerar como gasto extraordinario o no y en consecuencia le podemos pedir a la otra parte que contribuya con el 50% del gasto producido.

Este es un problema muy común, ya que los padres/madres a veces quieren algo de tranquilidad para ellos mismos y les viene muy bien mandar a sus hijos a un campamento 10 o 15 días para despues disfrutar con ellos los otros 15 días que normalmente les suele corresponder de las vacaciones de verano, pero como digo muchas veces los padres no se ponen de acuerdo ( si lo hacen no hay ningún inconveniente lógicamente) y aparecen los problemas que se resuelven con una simple frase, si los quieres mandar de campamento lo pagas tú.

En este caso (campamento de verano) hay que reconocer que se considerara un gasto extraordinario, el problema surge cuando el padre o la madre no puede hacerse cargo de los menores en el mes o en los días que le corresponde estar con ellos y decide mandarlos a un campamento, pues hay que tener en cuenta, que , si no hay consentimiento del otro cónyuge de que el o los niños vayan al campamento no se le podrá reclamar el pago del 50% de ese gasto extraordinario decidido unilateralmente. Hay que recordar que el artículo 156 del Código Civil solo faculta a que uno de los progenitores decida unilateralmente no ante supuestos de necesidad sino ante supuestos de urgencia y en este caso no hay nada urgente. Reitero que muchas veces se toman los convenios o las sentencias al pie de la letra y no se es nada flexible con ellas, si dice que te toca las vacaciones del 1 al 15 de Julio aunque tu las tengas del 15 al 30 la otra parte puede muy bien contestarte , no me da la gana cambiártelas y te quedas con los niños esos días aunque sé  que tienes que trabajar hasta las 10 de la noche y no los vas a poder atender como es debido o se los vas a dejar a los abuelos.

Somos muy vengativos y anteponemos nuestros intereses a los de los menores y con un poquito más de empatía y de ganas de hacer las cosas bien la mayoría de estos problemas no existirían y las vacaciones podrían ser un periodo para convivir mas con nuestros hijos/as y para acercar lazos que debido a esa separación o divorcio quieras o no se van debilitando si no ponemos todo nuestro empeño en que eso no sea así, y desde luego poniendo trabas y excusas para el disfrute de unas buenas vacaciones quiero pensar que no vamos por el buen camino.

En fin yo creo aunque a veces me parece una utopía que deberíamos aparcar muchas de las rencillas que se tienen para que estos días que tenemos de relax los podamos disfrutar plenamente con la totalidad de  nuestra familia como hace mucha gente o con parte de ella cuando nos encontramos separados o divorciados y sobre todo que pensemos que los menores no tienen nada de culpa de los problemas que muchas veces les quieren traspasar sus progenitores, que ellos quieren, que sus padres les quieran y se lo demuestren, que no hablen mal unos de otros y que cuando estén juntos lo disfruten y lo vivan plenamente con quien en ese momento les corresponda estar. Por lo demás que tengáis unas felices vacaciones independientemente de vuestra situación particular y si estos pequeños artículos os pueden ayudar en algo aunque no os afecten para nada en vuestra vida particular me doy  por satisfecho y agradecido.

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